Septiembre 02, 2018
Artículo de Opinión.
Los beneficios que produce el ejercicio diario sobre la salud física, especialmente la salud cardiovascular, son muy bien conocidos. Sin embargo, ¿podría el ejercicio rutinario contribuir a la salud mental? Esto ha sido motivo de estudio a nivel mundial.
También está demostrado, aunque es menos conocido por el público general, los beneficios del ejercicio sostenido sobre la salud mental y que las personas, independientemente del género, que hacen ejercicios en forma habitual, tienen menos problemas de ansiedad y depresión, pero también se asocia en forma preventiva con otros problemas psiquiátricos como la neurosis.
El ejercicio físico reduce la sensibilidad a la ansiedad y refuerza la autoestima, lo que hace que la persona tenga mejor vida social. Científicamente se sabe que aumenta las endorfinas y de este modo los neurotransmisores, disminuidos en la depresión.
Estudios llevados a cabo en la Universidad de Illinois demuestran que el ejercicio físico aeróbico (inclusive caminatas de 45 minutos, 4 veces por semana) mejora las habilidades mentales a cualquier edad. Esto claramente ayuda a mitigar los problemas de depresión y ansiedad. Esto se debe a la producción de una sustancia que optimiza y protege la función de las neuronas. Por esto también protege contra enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer y la enfermedad de Parkinson.
Entonces, ya conocemos otras razones importantes para empezar, desde joven, a hacer ejercicios en forma sostenida. Por otro lado, sirve de “escape” en un momento de ansiedad y ayuda a “despejar” la mente en situaciones de “stress”.
Estoy convencido que si hiciéramos ejercicios en forma rutinaria, tendríamos mejor calidad de vida, como persona y como sociedad.
Miguel A. Mayo
@mayogastroAir Max Hyperposite