Regular la operación de los servicios de transfusión, promoción y participación de donantes y receptores de sangre voluntarios, a nivel nacional, en el marco de la vigilancia de las normas vigentes en los aspectos clínicos y técnicos, la capacitación del recurso humano idóneo y la actualización tecnológica y científica en los Bancos de Sangre y los servicios de medicina transfusional, para garantizar la disponibilidad y seguridad en la transfusión de sangre y sus hemocomponentes a toda la población que lo requiera en el territorio nacional.